El pasado domingo 11 de abril de 2021, se celebró en Bolivia la segunda vuelta de elecciones de gobernadores en los departamentos de La Paz, Tarija, Pando y Chuquisaca. Ya que en la primera vuelta, llevadas a cabo el 7 de marzo del corriente año, los resultados no fueron concluyentes en los departamentos mencionados.

Por otro lado, los departamentos de Cochabamba, Oruro, Potosí, Santa Cruz, y Beni, en donde el partido MÁS (Movimiento al Socialismo) tuvo el triunfo en los primeros, mientras que en  Santa Cruz y Beni ganaron los partidos de la oposición, Creemos y MTS (Movimiento Socialista de los Trabajadores).

Es necesario tener en cuenta el sistema de votación de Bolivia, en el cual, los gobernadores/as y vicegobernadores/as se eligen en circunscripción única departamental por mayoría absoluta de votos válidos emitidos (50% más uno) o un mínimo del 40% de los votos válidos emitidos, con una diferencia de 10% en relación a la segunda candidatura más votada. Caso contrario, se realizará una segunda vuelta electoral entre las dos candidaturas más votadas. (Transparencia Electoral) Por lo tanto, considerando la situación dada en la primera vuelta de elecciones, se pone en acción el último caso.

Al mismo tiempo, es de suma importancia realizar un análisis holístico del contexto en el cual se realizan las elecciones. En primer lugar, tenemos lo ocurrido en 2019, tras el fallo favorable del Tribunal Supremo, luego de un referéndum constitucional sobre la reelección del presidente, cuyo resultado había sido negativo, se desataron múltiples protestas en contra. Posterior a estos incidentes, se desarrollaron las elecciones, donde el ex presidente, Evo Morales, en los primeros comicios tenía una amplia ventaja electoral, lo que llevó a que se realizasen fervorosas movilizaciones.

A raíz de los acontecimientos, el 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente de Bolivia, Evo Morales, renunció a su cargo en medio de una crisis política y social. Añadiendo también las acusaciones de fraude en las elecciones generales de Bolivia en octubre de 2019, en donde la OEA (Organización de los Estados Americanos) fue la institución observadora que captó las irregularidades en las votaciones. En su lugar tomó la presidencia interina, Jeanine Añez, la cual aseguró unas nuevas elecciones, pero no se celebraron hasta el 18 de octubre de 2020. En estas elecciones salió proclamado presidente, Luis Arce, candidato del partido creado por Evo Morales, MAS (Movimiento al Socialismo).

A modo de conclusión, cabe destacar algunos aspectos de la segunda vuelta en las elecciones de gobernadores en Bolivia. Uno de los primeros aspectos y de vital importancia  en tiempos de pandemia, son los protocolos, los cuales, según los portales de noticias, fueron cumplidos correctamente sin incidentes significativos, bajo medidas de bioseguridad y en medio de advertencias de los servicios de salud por un rebrote de la pandemia de coronavirus.

Además, en especial importancia es propicio mencionar la tranquilidad con que se han llevado a cabo estas elecciones posteriores a todos los incidentes mencionados en los párrafos anteriores. Esto se ve plasmado en los dichos del presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, para los medios nacionales: “El proceso electoral ha transcurrido con calma y tranquilidad; todas las mesas fueron abiertas sin inconvenientes y no tenemos incidentes graves que reportar”.

Para concluir, apuntare al aspecto más importante, los resultados. Estos dieron un vuelco muy sorpresivo para Evo Morales y el nuevo presidente, Luis Arce, ya que sufrieron la derrota por la oposición en seis de los nueve departamentos bolivianos, esto se traduce en la pérdida de poder en las ciudades claves de Bolivia, pero afianzan su poder en las zonas rurales.

 

Bibliografía.

Transparencia Electoral. “Informe preliminar de las elecciones de autoridades políticas departamentales, regionales y municipales de Bolivia 2021.” https://www.transparenciaelectoral.org/wp-content/uploads/2021/03/Elecciones-Subnacionales-Bolivia-2021.pdf.