Claudia Padrón, periodista cubana que colabora con medios independientes como Tremenda Nota o El Toque, participó como panelista en el III Encuentro Internacional de DemoAmlat celebrado en Brasilia el pasado 28 de noviembre.

El mismo tenía como propósito discutir el estado de la democracia en la región, y específicamente abordar la situación de los Derechos Humanos y la participación política de las minorías.

En ese sentido, Padrón presentó un trabajo titulado: “Participación política de las minorías en contextos no democráticos: el caso Cuba.”

La periodista  se refirió a algunos antecedentes en cuanto a la comunidad LGBTI en la isla: “en Cuba hasta 1979 estaba penalizada la homosexualidad. Luego cambia el Código Penal y no se penaliza la homosexualidad pero sí se penaliza que personas que no fueran heterosexuales hicieran manifestaciones públicas (…) si eras homosexual y te referías a tus intenciones homoeróticas podías ser penalizado durante la segunda mitad del siglo XX”.

Si bien el régimen cubano ha querido presentar una imagen de progresismo, Padrón aseguró que “en Cuba la prensa oficial invisibilizó a la comunidad LGBTI y las aproximaciones que hacían al respecto eran muy tímidas y prejuiciosas.”

Más adelante, se refirió a las prácticas del gobierno de Díaz Canel contra este colectivo, que tuvo una manifestación en mayo de este año que fue fuertemente reprimida: “La represión actual que están sufriendo los activistas es muy palpable en casos de ciberacoso. Está el caso de un colega periodista que es abiertamente homosexual y su perfil fue hackeado por la seguridad del Estado, la policía política cubana. Le cambiaron su nombre, él se llama Nelson Álvarez y le pusieron ‘María la del barrio’, a manera de denigrarlo por su orientación homosexual, y no solo eso, sino que los contenidos íntimos que había en sus chats, así como fotos privadas, fueron divulgadas en las redes sociales, sobre todo en grupos cerrados en donde estaban los miembros de su localidad, para que las personas que lo conocieran vieran la parte más íntima de su vida sin autorización de Nelson (…) La policía detuvo a Nelson dos veces, es una persona que no es un criminal, es un reportero. Sin cargos lo detuvieron y fue despojado de sus pertenencias, su computadora, su teléfono y el dinero que tenía en su casa, y fue apresado durante varios días. Estos instrumentos cuando se los decomisan a un reportero en Cuba, nunca más los recupera. Es una manera que tiene el Estado de reprimir el periodismo independiente”

Se refirió también a uno de sus colegas, en este caso Maikel González, que dirige la revista “Tremenda Nota”; en la que Padrón colabora: “Esta práctica del Estado cubano para criminalizar la homosexualidad se ha dado con otros periodistas y activistas LGBTI, Después del caso de Nelson, pasó lo mismo con Maikel González, quien dirige la revista cubana Tremenda Nota, que reportó en las últimas semanas alrededor de 4 o 5 casos de ciberacoso, que se ha convertido sin dudas en una de las herramientas predilectas para disuadir a la comunidad LGBTI, porque el activismo en Cuba de este colectivo se hace mayoritariamente en las redes sociales, ya que tomar un espacio público en Cuba es ilegal y es penado.”