La situación política de Venezuela es cada día más crítica. Frente a la falta de alimentos, una inflación del 700%, la escasez de combustible y crisis energética, la oposición se movilizó contra el gobierno de Nicolás Maduro. El 5 de enero de este año, Juan Guaidó fue proclamado presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y es reconocido como mandatario legítimo de este país por más de 50 estados. El pasado 30 de abril Leopoldo López fue liberado tras 5 años de detención por un operativo liderado por Guaidó y militares. Como consecuencia hubo enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas especiales de la policía bolivariana. A pesar de las tensiones y las hostilidades entre los distintos grupos, este hecho fue considerado como el primer paso de la fase definitiva para el cese de la usurpación del gobierno por parte de Maduro, el punto de inflexión de un proceso que lleva varios años gestándose. La comunidad internacional también presiona para darle fin a la crisis venezolana. Siendo evidente que la situación es insostenible, ¿por qué Nicolás Maduro no da fin a su mandato? ¿el obstáculo realmente está en Venezuela y en su actual gobierno o existe la posibilidad de una presión externa por resistir? Países como Cuba, Rusia y China ejercen gran presión sobre Venezuela, el caso de los Castro es particularmente interesante de analizar.  

¿Se puede considerar a Venezuela como una colonia de Cuba? Joaquín Villalobos, político salvadoreño, exguerrillero y máximo dirigente del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), escribió en un articulo publicado en el diario El País: “El colonialismo básicamente consiste en control político, militar y cultural, gobierno títere y una economía extractiva. Los británicos dominaron durante casi un siglo con unos miles de ingleses a India, que tenía 300 millones de habitantes y más de tres millones de kilómetros cuadrados. Fidel Castro, instrumentando a Chávez, logró conquistar Venezuela. Definió el modelo de gobierno; alineó al país ideológicamente con el socialismo del siglo XXI; reorganizó, entrenó y definió la doctrina de las Fuerzas Armadas; asumió el control de los organismos de inteligencia y seguridad; envió cientos de miles de militares, maestros y médicos para consolidar su dominio político; estableció la Alianza Bolivariana de los pueblos de América (ALBA) para la defensa geopolítica de su colonia; escogió a Maduro como el títere sucesor de Chávez y estableció una economía extractiva que le permitía obtener hasta 100.000 barriles de petróleo al día para sostener su régimen.” De está manera queda claro que la respuesta a la pregunta previamente planteada es sí. 

Para entender el accionar de Cuba, debemos distinguir sus debilidades y plantear su estrategia. De acuerdo al texto Cubazuela, publicado por la Fundation for Human Rights in Cuba, Venezuela cumple con dos funciones estratégicas. Por un lado, ayuda a mantener el régimen totalitarista en Cuba y evita que su economía colapse, por el otro, evita poner en riesgo la seguridad nacional del país ocupándose de tareas más peligrosas y de dudosa legitimidad, como actividades criminales. 

Con respecto al primer punto, la economía cubana no es suficiente para mantener a toda la población, por lo tanto, es necesario buscar otras fuentes de financiamiento. Si bien la industria azucarera representa el sustento económico de la isla a lo largo de toda su historia, en la actualidad está en declinación y no es suficiente. Para el gobierno de los hermanos Castro es importante el desarrollo económico para poder mantenerse en el poder. Es por esta razón que, a lo largo de su gobierno, buscaron sacar provecho de la posición estratégica geográfica en la que se encuentran, obteniendo un sinfín de beneficios y recursos económicos por parte de sus aliados. Además, lograron utilizar la situación política a nivel internacional a su favor, como lo fue la Guerra Fría. Durante esta época, a cambio de todos los beneficios recibidos, tanto Fidel como Raúl permitieron la instalación de bases extranjeras con sistemas electrónicos avanzados que permitían el tráfico de información. En un momento crucial, donde la información era lo más valiosos, el gobierno cubano se vendió al mejor postor. 

Sin embargo, esta posición privilegiada llegó a su fin con la caída de la URRS. El gobierno cubano se vio fuertemente amenazado a dejar el poder o hacer concesiones para abrir el régimen totalitarista en el que se encontraban y así atraer capital extranjero. La llegada de Hugo Chávez al gobierno venezolano le dio una nueva oportunidad al régimen castrista. Por un lado, se aseguraba una nueva fuente de ingresos, por el otro, veía a Venezuela como la posibilidad de expandir su influencia en la región. La isla recibe enorme ayuda petrolera desde Venezuela, así como inversiones y el apoyo financiero. Parte creciente de las importaciones de Venezuela se canalizan a través de empresas cubanas. Para lograr este objetivo, “tenía que transformarla en una colonia gobernada por una elite militar corrupta y a través de un gobierno proxy” según los autores de Cubazuela. 

Con respecto al segundo punto, los Castro vieron en Venezuela la posibilidad de trasladar su red de narcotráfico y de actividades criminales (terrorismo) alejándose del riesgo al no estar directamente ligados a ellos. Además, coincide con los intereses geopolíticos de sus principales aliados, Rusia, las FARC, el ELN y Hezbollah. De esta manera, logra el apoyo de estos actores y evita las represalias por parte de grandes potencias, como EE.UU. Incluso recibió el reconocimiento por parte del entonces presidente Obama como uno de los estados que no apoya el terrorismo. 

Las herramientas de Cuba para llevar a cabo la intervención en Venezuela no son solo militares, también interviene en áreas de educación, sociales, de comunicación e incluso culturales. Moisés Naim, escritor y columnista venezolano, escribió en su artículo titulado ¿cómo conquisto Cuba a Venezuela? publicado en el diario El País lo siguiente: “Cuba paga todo esto con personal y “servicios”. Venezuela recibe de Cuba médicos y enfermeras, entrenadores deportivos, burócratas, personal de seguridad, milicias y grupos paramilitares.” 

En contraposición, Hugo Chávez vio en Fidel Castro un asesor personal, mentor político y guía geoestratégico. Confió solo en él a lo largo de su gobierno, entregándose plenamente a Cuba. A cambio de esta devoción y alianza total, disfrutó de un poder absoluto gracias al control que ejercía sobre cada una de las instituciones que podrían haberle impuesto límites, como lo es la Asamblea Legislativa. Su sucesor, Nicolas Maduro, siguió con este lineamiento e incluso aumentó la dependencia venezolana de Cuba. 

Moisés Naim describió este fenómeno de la siguiente manera: “La enorme influencia que Cuba ha logrado ejercer en Venezuela es uno de los acontecimientos geopolíticos más sorprendentes y menos comprendidos del siglo XXI. Venezuela es nueve veces más grande que Cuba, tiene el triple de población y su economía es cuatro veces mayor. El país alberga las principales reservas de petróleo del mundo. Sin embargo, algunas funciones cruciales del Estado venezolano o han sido delegadas a funcionarios cubanos o son directamente controladas por La Habana. Y esto, el régimen cubano lo conquistó sin un solo disparo.”

 En conclusión, la crisis venezolana llegó a su punto máximo, Nicolás Maduro se encuentra en una situación insostenible y la oposición va conquistando terreno. La comunidad internacional, por su parte, ejerce presión a través de sanciones y vetos, como el de EE.UU. a la compra del crudo venezolano. Sin embargo, esto no es suficiente para derrocar al régimen de Maduro. Por lo expuesto anteriormente, es evidente que el poder que tiene Cuba sobre Venezuela es mucho mayor al poder de Maduro sobre su propio gobierno. El llamado a resistir por parte de la isla tiene un gran peso. Es por esto que, para lograr el fin de la usurpación del gobierno por parte de Maduro y llamar a elecciones, es necesario ocuparse de Cuba primero. Luis Almagro, secretario general de la OEA, plasmó en Twitter esta idea: “Si queremos ayudar a los venezolanos, debemos lidiar con la dictadura en Cuba. La única invasión militar de Venezuela que ocurrió es la que empezó lentamente unos 20 años atrás y fue perpetrada por las fuerzas armadas y de seguridad, inteligencia y contrainteligencia de Cuba”