Propuesta2020, grupo de activistas cubanos que trabajan por el respeto a la iniciativa legislativa popular en la isla, hizo pública la siguiente declaración en la que explican el manejo de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba y aclaran diferentes puntos sobre declaraciones vertidas en los medios de prensa afines al régimen en los últimos días, la transcribimos aquí:

La Habana, 2 de diciembre de 2020

Propuesta2020

Declaración: Granma miente

Una nota editorial del periódico Granma del 1ro. de diciembre miente en los hechos y contra la Constitución. Y amenaza.

El pueblo cubano nunca se reunió en Asamblea Constituyente, como se afirma en el editorial, para concebir un proyecto de y una Constitución que culminaron con su entrada en vigor el 10 de abril de 2019. La reforma fue anunciada durante el último congreso del partido comunista en 2016, no por el pueblo y ni siquiera por la Asamblea Nacional, y comenzó el 2 de junio de 2018 de la mano de 33 constituyentistas, seleccionados a propuesta del partido comunista de Cuba (PCC). En ningún caso por los ciudadanos y las ciudadanas.

Fue en la reunión de la Asamblea Nacional de abril de 2018, en la que asumió Miguel Díaz Canel como presidente designado, donde Raúl Castro Ruz, primer secretario del PCC, anunció concretamente el inicio del proceso de reformas, dejando claro que el anteproyecto solo se discutiría con el pueblo, algo distinto a una Asamblea Constituyente, al que luego se le convocaría para refrendar la Constitución.  

El pueblo cubano solo tuvo dos momentos de relación con la reforma constitucional. A partir del 13 de agosto, cuando empezó un incoherente proceso de deliberación vigilado, y el 24 de febrero, día en el que se realizó el referendo de la nueva Constitución.

El poder de convocatoria fue ejercido, como en 1976, por el partido comunista. Un poder selectivo, técnicamente imposible de ser elegido por el pueblo y que por tanto no le representa, que se coloca como poder constituyente antes de la letra constitucional, justamente en el lugar del pueblo; y después, como último poder soberano.   

La Constitución refrenda esta sustitución del poder constituyente. Dice su artículo 103: “La Asamblea Nacional del Poder Popular es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República”. Una unificación excluyente de dos poderes distintos en un solo cuerpo, que necesita ser disuelta.  

Esta doble usurpación del poder constituyente y del poder soberano vacía la legitimidad popular de la Constitución que la Propuesta2020 viene trabajando para recuperar y restablecer. O la soberanía radica en los ciudadanos, y con ella el poder constituyente, o no es. No hay soberanía constitucional de los revolucionarios ni del partido comunista.

La amenaza del pueblo contra el pueblo que recoge el artículo 4 de la Constitución es una aberración que se origina en la debilidad del poder soberano de ese mismo pueblo. ¿Puede un pueblo reunido en Asamblea Constituyente instituir el uso de las armas contra el mismo pueblo que está en capacidad de reunirse en Asamblea Constituyente? ¿Puede el pueblo constituyente ponerle límites al ejercicio de su soberanía para cambiar la Constitución en sus fundamentos y artículos?

El uso o la amenaza del uso de la fuerza contra el pueblo como principio constitucional ataca exactamente el principio mismo por el que se establecieron las constituciones modernas: crear el marco institucional y las reglas del juego pacíficas para regular las relaciones entre el Estado y los ciudadanos; basados en la legitimidad de estos últimos como soberanos que son para impulsar los cambios. En la sociedad, en la Constitución y en las leyes. El Estado está al servicio de los ciudadanos, no al revés.

Era y es esto lo que reclaman el Movimiento San Isidro y los cientos de artistas, activistas y periodistas que se reunieron el pasado 27 de noviembre frente al Ministerio de Cultura. ¿Pueden la poesía, el arte, el canto, los aplausos y la irreverencia derribar un orden político establecido? Las palabras que cerraban el pliego de demandas ante el Ministerio de Cultura decían: “que el amor y la poesía unan a este pueblo”. Unir a los cubanos y cubanas en la poesía y el amor no son metáforas del derribo. Lo son de la creación y de los derechos reconocidos a cambiar la realidad política, social e institucional en la que vivimos.

El desafío al mismo tiempo que escenario a partir del 27 de noviembre es el de república constitucional posible frente a régimen revolucionario. Corresponde a los ciudadanos y a las ciudadanas que prevalezca la primera. Pacíficamente. El propósito de la Propuesta2020.

Aquellos derechos están fundamentados en los artículos 54, 55 y 56 de la Constitución vigente, refrendados, según Granma, por el 86 por ciento del pueblo. Ellos, junto al artículo 52, constituyen el núcleo de los derechos fundamentales de cubanos y cubanas, constantemente violados y violentados por el gobierno.  

El editorial de Granma, el preanuncio de un conflicto civil orquestado desde el Estado, nos pone ante una urgencia ciudadana: reformar la Constitución cubana para devolvernos la soberanía, para elegir directa y libremente a quienes nos representen y para poner fin al partido único. Este último, la negación de Cuba. Decir #NOAL541, los artículos de la Constitución que no fueron deliberadamente puestos a discusión y que nos asfixian como pueblo, nación, cultura y ciudadanía, es el paso final hacia el Estado de derecho y la democracia.

La Propuesta2020 sigue invitando a cubanos y cubanas, de dentro y fuera de Cuba, a recorrer este camino. Hoy ya somos más de 30.000 ciudadanos y ciudadanas en esta ruta. Mientras más, más cerca.   

Solo “voten” aquí: http://chng.it/qMmF5Z9jFf  50.000 Firmas por la Soberanía.

#TodosSomosSanIsidro

Coordinadores

Propuesta2020   

 

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