INTRODUCCIÓN

México cuenta con una amplia historia reciente sobre el desarrollo de su democracia, la importancia que juegan sus instituciones en el andar de este camino es fundamental y en este texto quisiéramos destacar la labor que realizan los Consejos, Comisiones o Institutos electorales, llamados de forma genérica como Órganos Públicos Locales Electorales “OPLEs”; en cada una de las entidades federativas que conforman a los Estados Unidos Mexicanos. Tales organismos deben desarrollar las herramientas necesarias que resulten adecuadas a las características propias de su territorio e idiosincrasia, ello con el objetivo de llevar a cabo la organización, desarrollo y vigilancia de los procesos electorales locales (para distinguirlos de los federales a cargo del Instituto Nacional Electoral), garantizando a la ciudadanía, a los actores políticos y a la sociedad en general, que los comicios se desarrollen en un ambiente de confianza, seguridad y tranquilidad, con procedimientos transparentes y a la vista de todos en el nivel subnacional.

Aun cuando ésta resulta una obligación de los actores que en el proceso electoral intervienen (partidos políticos, ciudadanía, autoridades electorales, candidatos y candidatas), es al órgano electoral al que se le atribuye la responsabilidad de que el proceso electoral tenga resultados confiables e íntegros, desde antes de la reforma electoral del año 2014, con la que se realizó una reestructuración del sistema electoral en México y se reconfiguró la competencia entre las autoridades administrativas electorales, los institutos locales electorales han realizado la organización de sus procesos electorales con profesionalismo, haciendo un uso óptimo, eficaz y eficiente de los recursos con los que cuentan, desarrollando mecanismos e instrumentos normativos para el ejercicio de sus funciones, adecuándose a las situaciones políticas, económicas y sociales de su entidad, esto con el objeto de garantizar que los resultados electorales sean únicamente el reflejo de la voluntad que la ciudadanía depositó en las urnas.

ANTECEDENTES

Uno de los factores de la transición política mexicana desde 1977, fue convertir a las elecciones en un punto de la agenda central del cambio político, con dos vertientes: desarrollo del pluralismo partidario, ampliando el sistema de partidos, y fortaleciendo las leyes y órganos electorales a través de un conjunto de reformas políticas. (Woldenberg, Salazar, Becerra, 2011)

De acuerdo a lo señalado, se puede considerar que el preámbulo de la creación de los organismos públicos locales se da a partir de reformas electorales como la de 1977, pues fue en este año en el que se inició con la apertura para que expresiones políticas nuevas contribuyeran a la consolidación del sistema de partidos en México, y con ello la transición hacia un sistema que incluyera instituciones electorales independientes y fortalecidas.

Con esta reforma se da “la regulación de los partidos políticos y la apertura a nuevas expresiones políticas al flexibilizar las reglas y condiciones para construir nuevos partidos políticos mediante la novedosa figura del registro condicionado al resultado de la elección; se consignó por primera vez la naturaleza de los partidos políticos, al concebirlos en la Constitución como “entidades de interés público”  y, además, también estableció sus fines: promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la representación de la integración nacional y hacer posible el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público. Además se les reconocieron dos prerrogativas: la de participar en las elecciones estatales y municipales con el registro nacional y la del uso permanente de los medios de comunicación social”.  (Solís: 2018, p.18, énfasis propio).

En conjunto con esta prerrogativa se hizo necesario contar con órganos electorales que organizaran las elecciones estatales y municipales, por lo que resulta importante describir de manera breve su evolución.

Con el objeto de identificar cuáles eran los órganos que se encargaban de la organización de las elecciones a nivel estatal hasta antes del surgimiento de los Institutos electorales autónomos, en cada entidad se contaba con un órgano conocido como Comisión Estatal Electoral integrada con representantes designados por los poderes ejecutivo y legislativo, representantes de cada uno de los partidos políticos, y demás funcionarios, todos designados por otra autoridad, por lo que la injerencia de los poderes ejecutivo y legislativo de cada estado en su composición estaba presente, y por consiguiente podría considerarse que también en el desarrollo del proceso electoral.

Con la creación de los institutos locales electorales autónomos, se buscó garantizar la independencia en su conformación, así como también en la organización de los comicios, y su actuar a nivel local aporta un mejor conocimiento y entendimiento de la ciudadanía lo que permitió generar prácticas e instrumentos exitosos.

Se puede considerar como arranque de la creación de los institutos electorales el año de 1991 y con ello se inicia una reestructuración en la conformación de los órganos electorales de las entidades federativas, dado que cuando la organización de elecciones estaba a cargo de una Comisión Electoral Estatal, -como ya se mencionó-, las leyes electorales consideraban que algunos de sus miembros fueran representantes del poder ejecutivo y legislativo, con las reformas dicha práctica se erradicó en la medida en que los institutos electorales se fueron ciudadanizando, al compás de las exigencias sociales y de los actores políticos, quienes se pronunciaban sobre la importancia de la independencia que debía existir, buscando evitar la intervención de factores externos con intereses particulares en su integración.

Así, la participación de la ciudadanía, la sociedad civil e incluso la de los miembros de la academia en su integración, permitieron generar las condiciones necesarias para fortalecer a los institutos electorales locales.

La organización de elecciones por parte de los Institutos electorales locales se lleva a cabo desde hace 28 años, ello tomando como referencia la creación del primer Instituto Electoral del Estado de Colima en 1991, por lo que se puede apreciar que el tiempo y experiencia realizando comicios, es similar a la del ahora Instituto Nacional Electoral, y a través de este periodo se ha demostrado su capacidad organizativa y administrativa, ya que han permitido generar condiciones de gobernabilidad con un orden social, en lo que corresponde a las elecciones, con todo lo que ello implica, pues a través de su trayectoria han tenido que avanzar al ritmo de los cambios políticos, sociales e incluso tecnológicos, para garantizar el buen desempeño de sus funciones.

La configuración de los institutos electorales autónomos en las entidades federativas se detalla cronológicamente en la siguiente tabla:

Como se puede apreciar el primer Instituto electoral se creó en el año de 1991, diez se crearon entre los años de 1992 a 1994, doce entre el periodo comprendido de 1995 a 1997, seis entre 1998 – 2000 y los tres más recientes del año 2002 a 2007.

La evolución de los órganos electorales se ha llevado a cabo en armonía con los cambios políticos y sociales, la participación que han tenido en su ámbito territorial ha permitido que la transición de gobiernos se lleve a cabo de una forma pacífica, periódica y con elecciones libres, características de un régimen democrático.

APORTACIONES DE LOS ORGANOS ELECTORALES LOCALES

Respecto a la organización de las elecciones, los institutos electorales en las entidades federativas han realizado importantes contribuciones durante el desarrollo de los comicios, pues en todos los casos en la preparación del proceso electoral se han generado conocimientos y se ha aplicado la experiencia que continuamente van adquiriendo.

En este sentido, es importante mencionar algunas de las actividades de los Institutos electorales desde antes de la reforma de 2014, que se han realizado de manera independiente de algún otro órgano electoral y que durante su ejercicio han permitido importantes atribuciones en distintas áreas y materias como lo son:

La capacitación electoral, la integración y ubicación de las mesas directivas de casilla, la elaboración y diseño de la documentación y el material electoral; asimismo, han desarrollado mecanismos y actividades para cubrir y contar con las condiciones necesarias de seguridad para los resguardos de dicha documentación y material electoral; del mismo modo han realizado e implementado el programa de resultados electorales preliminares, algunos lo desarrollan por su cuenta en tanto otros contratan a empresas para su realización, incluso en el caso del Instituto Electoral del Estado de México se cuenta con una certificación (ISO/IEC 27001) desde el año 2009, en el Sistema de Gestión de Seguridad de la Información, cabe destacar que el desarrollo del PREP lo ha llevado a cabo el Instituto, sin contratación de terceros y a la fecha el sistema se encuentra certificado en la última versión ISO/IEC 27001:2013

La implementación del programa de resultados preliminares en las entidades federativas es una práctica que se realizaba y se realiza con instrumentos tecnológicos que se encuentran a la vanguardia, pues se debe garantizar que dichos programas cuenten con el blindaje necesario que imposibilite que puedan ser vulnerados los sistemas por agentes externos, situación que se ha garantizado a lo largo de la realización de las elecciones en los estados.

Asimismo, se han implementado mecanismos para la entrega de documentación y material electoral a los presidentes de las mesas directivas de casilla, se han desarrollado mecanismos de recolección de paquetes electorales al término de la jornada electoral, se han llevado a cabo los cómputos de las elecciones locales, se ha desarrollado normatividad para la integración de sus órganos desconcentrados y se ha implementado la utilización de materiales electorales como la plantilla braille, para personas invidentes y débiles visuales, en tanto algunos otros reconocieron en su normatividad los derechos de los ciudadanos con capacidades diferentes.

Como se puede apreciar, durante el ejercicio de sus atribuciones los institutos electorales locales realizaron por un periodo de tiempo considerable, a decir,  desde sus inicios y hasta antes de la reforma electoral de 2014, actividades que actualmente se realizan en coordinación con el Instituto Nacional Electoral, no obstante muchas de ellas ya se llevaban a cabo en condiciones similares y con procedimientos específicos, haciendo uso de la tecnología y con acciones de vanguardia, experiencia que ha contribuido con el actual desarrollo de los comicios en coordinación con la autoridad electoral nacional.

Bajo esta perspectiva, con su evolución los institutos electorales locales han contribuido con calidad e innovación en la realización de las elecciones y por tanto sus aportaciones coadyuvan al desarrollo del sistema electoral en México.

Actualmente, durante el desarrollo de los comicios, se ha realizado un intercambio de la experiencia de cada órgano electoral local con el nacional, que han adquirido a través del ejercicio democrático de cada entidad.

Este sistema electoral en donde la autonomía de los estados ha permitido el desarrollo de la democracia desde lo local, se ha logrado gracias al ejercicio y capacidad de los institutos electorales locales, que se han vuelto una parte importante en el quehacer democrático en México y parte fundamental para el desarrollo de las elecciones con calidad, pues hay un amplio reconocimiento de que nuestras elecciones se realizan conforme a los mejores parámetros internacionales y de que el sistema electoral se ubica entre los más avanzados del mundo, (Solís: 2018), en el que han jugado un papel muy importante las elecciones locales.

Uno de los elementos más importantes y de los que hoy en día no podemos prescindir, es la incorporación de la tecnología en el ámbito electoral, misma que ha impactado positivamente en la organización de elecciones en distintos aspectos, no solo en el ejercicio del voto por medios electrónicos, sino en cada una de las etapas del proceso electoral, pues su uso va desde establecer una comunicación directa entre los órganos centrales y desconcentrados, hasta la implementación como ya se mencionó, de los programas de resultados electorales preliminares, que requieren su difusión en tiempo real en las páginas electrónicas oficiales, permitiendo establecer un vínculo directo con la ciudadanía; asimismo, era utilizada en la implementación del sistema de seguimiento de la jornada electoral que era realizado por los institutos locales, así como en la realización de los cómputos.

De igual forma, la ubicación e integración de mesas directivas de casillas, la capacitación electoral a los funcionarios de las mismas y el control de ciudadanos aptos y capacitados ha requerido del uso de la tecnología en varias vertientes, una para llevar los registros de ciudadanos capacitados y verificar que estos cumplieran con los requisitos para ser funcionarios y posteriormente realizar la insaculación y asignación de cargos de acuerdo al grado de escolaridad, asimismo, respecto a la ubicación de casillas el registro de los domicilios y las observaciones pertinentes se llevan a cabo en algunos casos por medio de un sistema electrónico para su control.  

Por otra parte, es importante destacar que respecto al monitoreo a medios de comunicación electrónicos, impresos, internet, así como de monitoreo a medios de comunicación alternos, entre otros, se lleva a cabo haciendo uso de la tecnología, la cual permite obtener de una forma más certera la información de la propaganda electoral de los candidatos y partidos políticos para su control y registro

Respecto de la documentación y el material electoral cabe precisar que estos cuentan con una serie de medidas de seguridad que requieren del uso de la tecnología para su elaboración, medidas de seguridad que se han implementado, desarrollado y perfeccionado a lo largo de la vida de los institutos electorales.

Un ejemplo de lo anterior son las medidas de seguridad que el Instituto Electoral del Estado de México implementó en la impresión de las boletas electorales en el año 2009, siendo estos los siguientes:

    • El folio que va en la costilla de la boleta es preferentemente en tinta penetrante (sangrante).
    • La boleta deberá contar con pantalla de seguridad en toda la hoja, marca de agua tanto en la impresión como en el papel seguridad,
    • Líneas en microtexto distribuidas en diferentes lugares,
    • Leyenda con tinta invisible en el reverso, así como las firmas de los integrantes del Consejo General en tinta invisible,
    • En la parte baja del documento el sello del Consejo General una imagen latente que solo a través de una mica especial pueda apreciarse el texto que contiene ya que a simple vista no se puede apreciar
    • El papel seguridad cuenta con fibras visibles e invisibles, sólo observables bajo luz ultravioleta.

 

  • Se incluye una impresión indicia, con palabras ocultas con tinta invisible al reverso y al frente de la boleta, que solo puede observarse por medio de un dispositivo codificador de palabras ocultas.

 

Es importante la implementación de la tecnología en el proceso de elaboración de la documentación electoral, ya que permite ampliar los elementos de seguridad en las boletas y en el material electoral.

La confianza es un tema trascendental para la implementación de la tecnología y es acorde con uno de los objetivos de los órganos electorales que es el de mejorar los procesos electorales elección tras elección, la inclusión tecnológica nos permite fortalecer la integridad de los procesos electorales, en donde los nuevos electores juegan un papel muy importante pues han nacido en una era tecnológica y se encuentran conscientes de que su uso es un aspecto primordial para su desarrollo pues forma parte de su vida cotidiana. Por consiguiente, en lo electoral debe ser considerada también.

Actualmente en materia de educación cívica el Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes puso en marcha un simulador del voto para las elecciones del año pasado −http://comovotar.ieeags.org.mx/− los ciudadanos también podían identificar el distrito al que pertenecían y las candidaturas que habían sido postuladas en esa circunscripción. Este instrumento digital permitió a la ciudadanía practicar la forma de emitir su voto desde diversos dispositivos como teléfonos móviles, computadoras personales y tabletas.

También se puede mencionar la certificación internacional sobre la calidad de los servicios en el Instituto Electoral de la Ciudad de México (Norma ISO 17-582), así como la difusión e innovaciones respecto al voto de los residentes en el extranjero; cabe destacar que otro órgano electoral certificado en calidad bajo la norma ISO 9001, es el de Nuevo León.

El Instituto Electoral de Baja California para elegir gobernador en 2015, abrió la oportunidad de que los electores en el extranjero tuvieran la opción de emitir su voto de manera electrónica.

Por su parte el Instituto Electoral de Coahuila fue el pionero en la implementación del voto electrónico en México; el otrora IEDF, implementó en 2009 la votación con efectos vinculantes a través de 40 urnas electrónicas para elegir diputaciones y jefes delegacionales. De la misma forma, Jalisco utilizó en 2009 el sistema de votación electrónica para recibir la votación en la elección del municipio de Tuxcueca y algunas otras elecciones extraordinarias.

Para el proceso electoral 2017-2018 el Instituto Electoral de Chiapas ratificó mediante acuerdos acciones afirmativas en cuestión de género para evitar posibles simulaciones en las suplencias de diputaciones, regidurías o alcaldías de representación proporcional, en Zacatecas fueron precursores de las candidaturas independientes.

Al mencionar solo algunas de sus aportaciones es posible identificar que la actividad de los Organismos Públicos Locales Electorales se ha encontrado encaminada hacia la realización de elecciones de calidad y ello ha permitido importantes aportaciones en el desarrollo de la democracia en México, que, en un esquema de evolución constante, han adaptado sus mecanismos e instrumentos normativos a la par de las necesidades de la sociedad mexicana del siglo XXI.

Lic. Pedro Zamudio Godínez

Mexicano, trabaja en asuntos electorales desde 1994, psicólogo educativo de formación, ha participado en Misiones de Observación Electoral de la OEA (2010 y 2011). Actualmente es Consejero Presidente del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México.

Mtro. Diego García Vélez

Licenciado en Administración y Maestro en Administración Electoral, actualmente se desempeña como Secretario Particular del Consejero Presidente en el Instituto Electoral del Estado de México.