Las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en el último tiempo tienen una función de agenda setting o establecimiento de agenda, es decir, tienen el poder de establecer qué asuntos son de interés para elevarlos como demandas y así iniciar la dinámica del sistema político. Debido al mapa informativo que traza y a la amplia llegada al público que tienen, así como ser una herramienta de los gobiernos democráticos para acercarse al pueblo trasmitiendo sus acciones políticas, es imprescindible su utilización en un sistema democrático. También resulta ser un nexo comunicacional entre el Estado y los ciudadanos, importante para el desarrollo de la democracia. Sin embargo, algunos países de Latinoamérica parecen ignorar la importancia que apareja la utilización de las TIC. Uno de ellos es Honduras, quien hoy cuenta con un escaso acceso a la información afectando principalmente a la sociedad civil.

Es necesario remarcar la importancia de la transparencia en las actividades del Gobierno, debido a que estas fortalecen al sistema democrático y a las instituciones brindándoles una mayor representatividad y legitimación. Este no es el caso de Honduras, donde al estar el acceso a la información limitado y reprimido, hablar de transparencia pura resulta utópico.

El desarrollo de las TIC en Honduras se estancó en el siglo XX como consecuencia de la inestabilidad política del país tras sufrir un importante número de regímenes militares y dictatoriales que ejercieron políticas de proteccionismo, control y centralización de las telecomunicaciones. Entre 1957 y 2009 hubo, al menos, cinco golpes de Estado y nueve regímenes autoritarios, la mayoría de estos centralizaron el control sobre los medios de comunicación.

Por lo tanto, el factor corrupción por parte de los gobiernos se hizo y se sigue haciendo presente debido al manejo de la información por parte de medios hegemónicos que responden a los intereses del gobierno y por la falta de acceso a ella por parte de la sociedad civil. Siendo Honduras, según informes de Transparencia Internacional, uno de los principales países con corrupción más alta en Centroamérica.

En este contexto, esta notable falta de información da como resultado una escasa participación de los ciudadanos en los procesos democráticos y en la interacción con los actores políticos. Esto, a su vezonlleva un bajo desarrollo de la cultura democrática en el país.

No obstante, la sociedad civil utiliza una variedad de TIC que van desde la radio comunitaria, la televisión, los medios impresos, y tecnologías basadas en internet. Pero, debido a que hay represión y una dificultad en el acceso a los medios masivos corporativos, a medida que las personas adoptan nuevas TIC, el gobierno encuentra nuevas formas de controlar la información y de reprimir su acceso a mayor parte de la comunidad.

Si bien Honduras tomó algunas iniciativas para la lucha contra la corrupción y para brindar una mayor participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones, la institución creada para dicho fin, el Consejo Nacional de Anticorrupción, en su portal solamente parece mostrar una mera recopilación de datos que sigue sin integrar la opinión del ciudadano en los actos de gobierno, siendo una pantalla más.

Hoy, hablar del derecho al acceso a la información en un país donde el grado de corrupción en todos los sectores es amplio es lamentable. Que la ciudadanía no sepa lo que está pasando o, aún peor, que sea consciente pero que se encuentra incapacitado para hacer algo al respecto. Todo esto, pone en cuestión los valores democráticos.