El pasado sábado 23 de enero se llevó a cabo la Presentación del libro “Así se vota en Venezuela” en conjunto con un análisis de las elecciones de diciembre 2020 en dicho país. El evento fue organizado en colaboración con el equipo de CEINASEG.

De la presentación participaron Jesús Delgado Valery (Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Candidato a Magister en Estudios Electorales por la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Miembro de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia. Participó y Coordinó Misiones de Observación Electoral en Argentina, Chile, Paraguay, España y México. Columnista en distintos medios de la región), Eduardo Repilloza (Politólogo por la Universidad Rafael Urdaneta (URU) en Venezuela, candidato a Magíster en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato di Tella en Argentina) y Sandra Fuenmayor Romero (Graduada en Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), activista en el Equipo de Refugio e Inmigración de Amnistía Internacional España e investigadora en CEINASEG). El video completo de la presentación esta disponible en este link.

Para comenzar, Jesús Delgado Valery y Eduardo Repilloza se refirieron a las ideas iniciales que guiaron el surgimiento del libro “Así se vota en Venezuela” como parte de una serie de libros dedicados al análisis de los sistemas electorales en regímenes no democráticos. “La idea del libro era hacer un recuento de qué manera se fue desmontando la institucionalidad democrática en Venezuela a través de herramientas, muchas veces, de la ingeniería electoral” explicó Delgado Valery al respecto. Por su parte, Repilloza destacó el trabajo realizado en torno a una reconstrucción conceptual “uno de los aportes del libro, además de hacer este recuento de cómo se fue deteriorando la institucionalidad democráticas y las condiciones electorales en Venezuela, también hacemos unas precisiones conceptuales que hacen falta en esta era de la información”. 

Continuando con la temática de este panel, se consultó a los expositores sobre el desarrollo y las repercusiones del último proceso electoral celebrado en diciembre del año 2020. Además de resaltar las irregularidades características de este régimen, Sandra Fuenmayor puso el eje en el rol que está desempañando la oposición en este proceso “enfrentan una situación verdaderamente complicada, si Guaidó deja de ser el presidente de la Asamblea Nacional deriva en un problema de legitimidad, que las elecciones del pasado 6 de diciembre no fueron legítimas; pero prolongando el mandato de Guaidó, la oposición se está arriesgando un poco a pecar del mismo mal que el chavismo”. Retomando la figura de la oposición, Delgado Valery afirmó que las disputas puertas adentro de la oposición venezolana también contribuyen a un fortalecimiento del régimen de Maduro, “se da un escenario geopolítico que favorece al chavismo, un escenario de pandemia donde los asuntos internacionales pasan a segundo plano, y una salida de una oposición que no decide si participa o no, y las diferencias internas que puede tener cualquier coalición, pero que en este caso le cae como anillo al dedo a Maduro”. Otro de los puntos centrales fue el funcionamiento del sistema de automatización, “el voto automatizado es un tema central porque ha sido protagonista todos estos años de dudas y desinformación, que tratamos de desmitificar, el problema nunca fue el sistema automatizado de votación sino todo lo que sucedía a su alrededor” mencionó Repilloza recordando también los incidente ocurridos previamente a las elecciones legislativas. 

Otro tema a debatir se concentró en torno a las posibilidades de llevar adelante un proceso electoral transparente que logre el apoyo y la credibilidad de la ciudadanía, para ello Fuenmayor aconsejó a la oposición “aprovechar el apoyo que han recibido por parte de la comunidad internacional y hacer uso de las funciones que técnicamente les corresponden, eso implica designar un Tribunal Supremos, un Consejo Electoral que sea transparente y respetando los procedimientos establecidos en la Constitución”. Además de estas cuestiones, Delgado remarcó que “lo que hace falta es alguna medida que presione a la coalición dominante a medirse en unas elecciones medianamente creíbles”. Haciendo un breve repaso en la historia política de Venezuela, Repilloza hizo hincapié en que “nosotros sufrimos de una fragilidad institucional crónica desde 1999, entonces hoy no conocemos esa institucionalidad de los cinco poderes que se propuso y que traía nuevos contrapesos, eso nunca lo vimos concretado entonces la oposición política Venezolana no es capaz de articular esfuerzos y un consenso para llevar una propuesta a la comunidad internacional”. 

Para ir concluyendo, los panelistas se refirieron a la posibilidad de que exista un cambio en la estructura política venezolana, en primer lugar Sandra Fuenmayor retomó la idea de buscar una salida sobre la base del consenso “esto no significa dejar de transmitir presión o tomar acciones ante la corrupción, pero una intervención generaría más problemas a los que habría que atacar, además de los que venimos arrastrando desde hace 20 años”. Por su parte, Jesús Delgado, tomando en cuenta la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela reconoció que “tenemos que dejar a un lado las aspiraciones maximalistas, esa ambición de que una movida política podrá arreglar todo y pensar en pequeños arreglos que puedan ir aliviando esta grave crisis; y que permitan algún tipo diálogo para después aspirar a más”. Para concluir Eduardo Repilloza continuó con la necesidad de llegar a un consenso, “en la Constitución del año 1999 hay suficiente material para trabajar en la reconstrucción de la institucionalidad democrática, el problema es que no hay un pacto político para hacerla respetar y guiarse por esa Constitución para que rija la vida política y social de Venezuela”.