El pasado jueves 4 de febrero DemoAmlat llevó adelante la Presentación del Informe Anual 2020 del Observatorio Legislativo de Cuba, este documento comprende una recopilación de estudios y análisis que permiten dar cuenta del funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Para ello contamos con la participación de Marcelo Espinel, Abogado por la Universidad Central del Ecuador y máster en Gobierno y Gestión Pública en la Universidad Pompeu Fabra de la ciudad de Barcelona, actualmente se desempeña como Director de Proyectos en la Fundación Ciudadanía y Desarrollo de Ecuador; y Valentina Cuevas, Licenciada en Relaciones Internacionales y Coordinadora del Observatorio Legislativo de Cuba de DemoAmlat. El video completo de la presentación está disponible aquí.

Para comenzar, Marcelo nos contó brevemente sobre el trabajo que realizan desde el Observatorio Legislativo de Ciudadanía y Desarrollo Ecuador en torno a la labor legislativa de la Asamblea Nacional. En cuanto a la finalidad de su trabajo, aseguró que “se busca promover el Parlamento Abierto, es decir, este modelo de gestión que se caracteriza por ser más transparente, participativo, y promover la ética y la rendición de cuentas”. Es así que algunos de sus puntos más importantes de trabajo giran en torno a la transparencia y la participación ciudadana, para garantizar que los mecanismos de participación vigentes sean aprovechados correctamente. 

En un repaso por el periodo de sesiones del año 2020, destacó la celeridad con la que la Asamblea Nacional logró adaptarse a la pandemia, siendo  una de las primeras en sesionar de manera remota manteniendo incluso el caudal de leyes aprobadas. Aún así, aclaró que la cantidad de proyectos presentados en este último año, había decrecido en comparación con años anteriores del mismo periodo. Considerando la situación sanitaria y demás factores, entre los motivos resaltó que “en el último año de mandato la cantidad de proyectos suele disminuir ya que muchos legisladores no buscan la reelección”. 

Continuando con este hilo, Espinel se refirió al desempeño con el cual han trabajado durante el año 2020 los legisladores. Una de las cuestiones más alarmantes que mencionó es que “en más de mil votaciones que se han realizado  durante estos cuatro años, existen más de cien legisladores que se han ausentado en más de cien votaciones”. Lo que nos lleva a repensar con que integridad están desenvolviendo sus funciones como representantes del pueblo, “esta Asamblea Nacional llegó al punto más bajo de popularidad, llegó a tener una aceptación del 2% gracias a que actualmente de 134 miembros, 54 se encuentran involucrados en posibles casos de corrupción”. 

En contraposición, hizo mención de los datos de transparencia a nivel regional que ubican a Ecuador por encima del promedio, “a pesar de los altos niveles de transparencia, aún existen dentro de la asamblea problemas de integridad en cuanto a los legisladores y el desempeño de sus funciones”. 

Por último, resaltó que en este último periodo la Asamblea  aprobó una reforma que compromete a este órgano a implementar en sus funciones principios de Parlamento Abierto. 

Por su parte, para comenzar Valentina Cuevas, realizó un breve agradecimiento a quienes participaron de los informes realizados a lo largo del año 2020, legisladores de diferentes puntos de la región y activistas cubanos, aportes que fueron fundamentales para entender el contexto de la isla. 

Un tema principal en torno al funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular tiene que ver con los contratiempos que la pandemia significó para el cumplimiento del Cronograma Legislativo previamente aprobado en diciembre 2019. “Diez meses después tuvo lugar la primera sesión de la Asamblea Nacional, que debería haber tenido lugar en el mes de julio”, aclaró. Según este Cronograma la primera sesión de la Asamblea cubana debería haber tenido lugar durante el mes de julio, mientras que se concretó recién en octubre. Distinguiendo además que, en comparación con el resto de los parlamentos de la región que comienzan sus actividades legislativas en los primeros meses del año. Dentro de estas particularidades entre las cuales funciona la ANPP, Cuevas destaca la actividad del Consejo de Estado, órgano que toma ciertas responsabilidades mientras la Asamblea no se encuentra en periodo de sesiones. 

En este sentido, destaca que durante el 2020 este órgano reforzó la aprobación y aplicación de decretos-leyes tendientes principalmente a regular la libertad de expresión. “Existen varios impedimentos que limitan la participación ciudadana y la posibilidad de que estos proyectos sean tratados en la legislatura” dijo. 

En cuanto al atraso que sufrió el Cronograma Legislativo previsto con anterioridad, la expositora mencionó una serie de proyectos de ley que se esperaba sean tratados en el periodo de sesiones 2020. Entre ellos, la cuestión de la Reforma del Código de las Familias, momento en el cual se esperan sean tratados temas relativos a la Ley de Matrimonio Igualitario; Ley de Reclamación de los Derechos Constitucionales ante los Tribunales; Ley de Procedimiento Administrativo; Ley de Procedimiento Penal; Ley de Procedimiento Civil, Laboral y Económico (Código de Procesos); Ley de Salud Pública;  Ley de la Vivienda; y Ley de Defensa y Seguridad Nacional.

De este modo, confirma que, debido al desinterés para proponer a la brevedad un protocolo que permita a la legislatura continuar con sus funciones, han sido relegados temas que hacen al interés de la sociedad civil, como es el caso de la implementación de la Reforma del Código de las Familias y la introducción de una Ley en Contra de la Violencia de Género. “Terminamos el 2020 con una prolongada inactividad y una gran cantidad de proyectos postergados para ser tratados por legislaturas posteriores” , concluyó.