Con la tecnología digital como herramienta al servicio del ciudadano, el modelo de Los Ángeles está centrado en la figura del elector y la facilitación del ejercicio del voto que presenta una perspectiva auspiciosa en cuanto a la mejora del proceso electoral en sus distintas dimensiones, atendiendo a la garantía de secrecía del voto, transparencia, simplicidad y economía de recursos.

“Soluciones de votación para toda la gente”, VSAP por sus siglas en inglés, es el sugerente nombre del moderno modelo de votación que el Oficial del Registro Civil y Secretario del Condado de Los Ángeles, California (en lo sucesivo: LA) ha puesto en marcha en 2020 para la recepción, clasificación y cómputo de las elecciones populares y consultas ciudadanas en el condado más poblado de la unión americana, que cuenta con cerca de 5.8 millones de electores.

El Secretario-Registrador / Secretario de LA se dio a la tarea, desde 2009, de renovar un sistema de votación anticuado para un electorado cada vez más grande y complejo. El proyecto cuenta con un enfoque colaborativo para el diseño del sistema de votación, que coloca a los votantes en el centro de la solución, y maximiza la participación de las partes interesadas.

Las y los integrantes de la misión internacional de Acompañamiento Electoral de Transparencia Electoral en LA, el pasado 3 de noviembre, tuvimos oportunidad de conocer de primera mano este proyecto, contamos con explicaciones detalladas de su diseño, y pudimos ver el sistema operar en simulacros, así como en su ejecución práctica. En el texto trataré de compartir con ustedes las impresiones más generales de tal experiencia.

Iniciaré destacando que un elector promedio en LA debió elegir entre elecciones federales, local, no partidistas y propuestas de ley, alrededor de 25 opciones:

  • Presidente
  • Congresista federal
  • Senador estatal
  • Congresista estatal
  • Supervisores de la junta de educación
  • Fiscal de distrito
  • Funcionarios locales (por ejemplo, enInglewood fueron tres)
  • Jueces de la Suprema Corte Estatal (tres)
  • Propuestas de ley (doce)
  • Medidas generales (dos)

Esta elección solía hacerse en una papeleta impresa en blanco y negro, lo que complicaba las actividades tanto de electores como de funcionarios electorales, en un solo día entre 7:00 y 20:00 horas, en un sistema donde cada elector tenía un lugar de votación asignado, con dificultades para el voto por correo o anticipado.

Con un electorado más grande que 42 de los estados de la Unión Americana, que además tiene la posibilidad de registrarse el mismo día de la elección, LA optó por desarrollar un sistema totalmente nuevo para las elecciones en 2020, acompañado de cambios legales que posibilitaron, por ejemplo, hacer más fácil el voto anticipado y por correo.

Tal cambio se concretó con la adquisición de una solución tecnológica centrada en el votante y diseñada ex profeso para las necesidades angelinas, que se sintetiza en las siguientes mejoras:

  • Un equipo diseñado para ser usado por cualquier persona independientemente de sus capacidades físicas, que lo primero que te ofrece es determinar entre trece idiomas en cuál quieres utilizarlo.
  • La ampliación de días para votar de uno a once.
  • La universalización de los centros de votación, lo que implicó que cualquier elector pudiera acudir a cualquiera de los casi mil centros, en cualquier día a ejercer su voto.
  • Facilidades para el voto por correo al disponer de más de 150 ubicaciones para depositar el sobre-voto en todo el condado, además del envío por correo postal sin cargo por estampillas.
  • Centros de votación con numerosos equipos disponibles y una amplia red de soporte técnico que incluyó un centro de mando en la oficina del registrador, que permitía seguir en tiempo real el funcionamiento de cada máquina y la afluencia ciudadana en cada centro de votación.

Por las condiciones sanitarias derivadas de la pandemia, las autoridades del estado de California (como las de al menos otros cuatro estados y el Distrito de Columbia) determinaron que para las elecciones de 2020, cada persona en condiciones de elegir recibiera en su domicilio una boleta para votar por correo si era su deseo. El condado de LA determinó ubicar enormes cajas buzón para que fueran depositadas los sobres voto, que contaban con un mecanismo de recolección diaria para su traslado a un centro de acopio donde las boletas fueron clasificadas y pre-leídas por escáneres de alta velocidad para su posterior resguardo. Es importante destacar que no se realizaba ningún conteo de la votación recibida pues la legislación prevé que la totalización se haga al concluir la jornada electoral, es decir, en la noche del 3 de noviembre en este caso; por lo que la pre-lectura referida sólo tiene como fin validar la boleta recibida, identificar al elector y llevar un control numérico de las mismas.

Los centros de votación, dotados de las máquinas VSAP, funcionaron once días seguidos, entre el sábado 24 de octubre y el martes 3 de noviembre. A continuación, trataré de describir el proceso de votación para el elector, que hubiera decidido no usar la opción de votar por correo:

La primera acción al llegar al centro de votación era una obligada desinfección de las manos con gel de alcohol; en seguida era necesario acudir con alguno de los funcionarios (o voluntarios) a cargo de las tabletas de registro. Ante tal persona bastaba con señalar nombre completo para que se hiciera una búsqueda en la base de datos, consultable en tiempo real y conectada en línea para llevar el control de los votantes, al aparecer el nombre y los datos en el sistema se pedía al elector que dijera su fecha de nacimiento para validar que se tratara de la persona titular del derecho, hago notar que no se le pide al elector ninguna identificación para acreditar su identidad, es un sistema basado en la confianza mutua, pero con candados de seguridad que explicaré más adelante.

Una vez identificado el elector se imprime una boleta con sus datos codificados, la que le servirá para registrar sus votos en la máquina; esa boleta “en blanco” contiene información que al ser leída por la máquina  permite iniciar con la votación. Las máquinas tienen un botón de “inicio” que las habilita y lo primero que muestran son las trece opciones idiomáticas en que pueden ser utilizadas; tras dicha selección se debe introducir la boleta personal en el dispositivo lo que permite que se empiecen a mostrar las diversas opciones de votación que corresponden al elector, pues dependiendo de su domicilio tienen diferentes cargos locales o consultas a las cuales responder. Sin límite de tiempo predeterminado, el elector va escogiendo en una pantalla táctil las diversas opciones o en su caso puede elegir votar por una opción diferente a las registradas, lo que le habilita un teclado en la pantalla para que pueda escribir el nombre de tal opción.

Una vez que ha concluido con sus selecciones la máquina las imprime y le devuelve la boleta para que la verifique, de encontrar un error puede acudir a la mesa de identificación donde le darán una boleta nueva, confirmadas sus opciones debe reintroducir la boleta en la máquina para su resguardo final y con eso concluye el proceso de votación en centro.

Al final de cada día, el responsable del centro de votación recopila las boletas depositadas en la caja de seguridad de cada máquina, sellada con un fleje foliado para control, y las deposita en contenedores que son enviados al mismo centro de acopio a donde se llevan las boletas recibidas por correo o en los contenedores ubicados en vía pública, para su resguardo hasta el día final de la elección.

Un lector acucioso ya habrá notado que hasta el momento no he mencionado participación alguna de fiscales o representantes de partido, y esto se debe a que no participan, tienen el derecho de observar todas y cada una de las etapas y momentos del proceso, pero no lo ejercen salvo de manera esporádica.

Hablaré ahora de la “Muestra de Boleta Electoral Interactiva” que es una versión digital “muestra” de la boleta electoral que permite hacer las selecciones de manera previa, en otro sitio y generar un código QR con la información seleccionada. Es un mecanismo adicional para facilitar y agilizar el uso de la máquina VSAP.

A través de una liga electrónica en la página LAvote.net se puede acceder previa identificación de la persona o su domicilio, a una boleta muestra en la que, con toda calma, y hasta en diferentes momentos, se pueden ir seleccionando las diversas opciones que enfrenta un elector angelino. Al concluir, la app genera un código QR que la máquina VSAP puede leer, agilizando la impresión de la boleta oficial. Esta opción es una clara muestra de que todo el sistema está centrado, como se pensó, en los usuarios finales, en los electores como clientes.

Tratemos ahora el tema de los mecanismos de control. El sistema electoral norteamericano está basado en la confianza y la buena fe, pero al mismo tiempo está blindado contra intentos de alteración y las consecuencias de tales actos, considerados delitos graves en California, que pueden llevar a quien los cometa a prisión y a perder el derecho a votar de por vida.

Una persona, un voto.- Como ya se dijo, como consecuencia de la pandemia por COVID-19, cada uno de los más de 20 millones de electores registrados en California recibió en su domicilio una boleta para votar por correo, tal documento estuvo acompañado de un sobre para su devolución, con los datos de identificación del elector, impresos y codificados, el envío por correo debe contener la firma del titular, dato que es verificado contra las bases de datos registrales para confirmar que fue remitido por la persona correcta. Ante la duda se cuenta con mecanismos para la confirmación de la información, los cuales incluyen contacto telefónico o por correo electrónico e inclusive visitas domiciliarias. Si no es posible confirmar la identidad el voto no es recibido ni contado.

Todas las boletas recibidas de personas identificadas, y que por ello son válidas y se resguardan para su totalización oportuna, actualizan la base de datos que se usa en los centros de votación, por lo que en caso de que se presente a votar presencialmente alguien que ya hubiera votado por correo, se le impedirá duplicar su voto. Suponiendo que deliberadamente deposita la boleta en un contenedor y acude al centro de votación el mismo día, para burlar este dispositivo de seguridad, lo que sucederá es que la boleta recibida por correo tras haber votado de manera presencial será descartada; esto último no impide que se puedan presentar cargos legales contra el probable infractor.

La historia detrás de este novedoso sistema para recibir y contabilizar los votos en LA es muy interesante. Como se comentó antes, inició en 2009, y tuvo como antecedentes problemas concretos a solucionar: las elecciones angelinas solían hacerse con base en papeletas llenadas a mano por los electores, que debían acudir a un centro de votación en específico, en el que estaban los listados de electores impresos y solía haber un solo dispositivo “InkaVote[1]” disponible, sin opciones de accesibilidad universal para personas con capacidades diferentes. Los equipos usados para el cómputo de los votos y el control del proceso electoral habían caído en franca obsolescencia, por ello se inició la búsqueda de este nuevo sistema, centrado en la persona que vota. Para facilitar el ejercicio del voto y hacer más eficientes todos los procedimientos asociados, no se buscó una opción existente en el mercado, sino que se diseñó a partir de los requerimientos del condado de Los Ángeles, con un sistema basado en catorce principios:

Para el votante:

  • Totalmente transparente respecto de los procesos y los pasos.
  • Con varias opciones para hacer efectivo el voto.
  • Garantías de privacidad e independencia al votar.
  • Sencillo y accesible para cualquier elector.

Para la confianza pública:

  • Íntegro.
  • Económico.

Para los funcionarios electorales:

  • De fácil configuración.
  • Requerimientos de energía mínimos.
  • Requisitos de programación mínimos.
  • Portátil.

Un importante impulso al proyecto provino de cambios legales, como la ley “California Voter’s Choice Act”, aprobada en 2016 para modernizar las elecciones, permitiendo a los condados organizar sus elecciones bajo un nuevo modelo que proporcione mayores facilidades y ventajas para los electores. Así, actualmente Los Ángeles cuenta con un nuevo modelo, probado y utilizado universalmente en sus elecciones de 2020, y listo para seguirles aportando soluciones, para las múltiples elecciones y consultas que organiza el condado más poblado del país, instalado en la ruta de mejorar las condiciones para la participación ciudadana, y cuyo ejemplo esperamos cunda por los Estados Unidos de Norteamérica, para que puedan entrar por fin al concierto internacional de elecciones para el siglo XXI.

 

[1] Máquina para perforar tarjetas usadas durante décadas.

 

Pedro Zamudio Godínez

Trabaja en asuntos electorales desde 1994, psicólogo educativo de formación, ha participado en Misiones de Observación Electoral de la OEA (2010 y 2011). Actualmente es Consejero Presidente del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México. Es miembro de la Junta Promotora de la Conferencia Americana de Organismos Electorales Subnacionales por la Transparencia Electoral (CAOESTE)