El país sudamericano se ha destacado por su forma de llevar a cabo las políticas públicas en frente a la pandemia. ¿A qué se debe su éxito?

Para comenzar con este análisis, es necesario repasar el contexto político del país para entender hacia dónde viraron sus políticas públicas durante el último año.

El cambio más trascendental que tuvo Uruguay fue el giro de los resultados electorales. Durante los últimos 15 años, el partido Frente Amplio (FA) fue el principal gestor de la política uruguaya. Sin embargo, esto cambió el 1 de marzo de 2020 cuando asumió a la presidencia el candidato de la coalición Frente Nacional (FN), Luis Lacalle Pou, con ideología de centro derecha y con una mirada mucho más tradicionalista que el gobierno anterior. Pero ¿podemos atribuir el “éxito” uruguayo ante la pandemia al nuevo gobierno?

El cambio de gobierno se vio reflejado en las acciones tomadas para combatir la pandemia, tanto desde la perspectiva política, como social y económica.

En primer lugar, los primeros casos de Covid-19 se registraron pocos días después de la asunción de Lacalle Pou, por lo cual las primeras medidas fueron similares a los demás países del Cono Sur. Se cerraron fronteras y suspendieron vuelos, clases, servicios religiosos y eventos multitudinarios como torneos de fútbol y conciertos. Pero, a diferencia de los países limítrofes, nunca se decretó el aislamiento obligatorio. La vicepresidenta de Uruguay, Beatriz Argimón, declaró a la prensa: “para nosotros, la libertad del individuo es muy importante, el presidente nunca quiso tomar una medida que no tuviera en cuenta ese aspecto fundamental que es nuestra filosofía de vida”.

Si bien no fue decretado el aislamiento obligatorio, tuvo un acatamiento del 90% por parte de los uruguayos, quienes decidieron quedarse en sus casas. Esto demuestra el alto nivel de responsabilidad social que tiene el pueblo uruguayo frente a la pandemia.

Dentro de una perspectiva económica, las medidas que tomó el gobierno fueron destacadas y llamativas dentro de Latinoamérica, ya que una de ellas consiste en la creación del Fondo Coronavirus, financiado principalmente por un recorte del 20% en los salarios del presidente, ministros, legisladores y otros empleados públicos superiores a US$1.800 por mes. Al mismo tiempo, el gobierno apostó por pedir dinero a organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), con quienes tienen buena relación hace bastante tiempo.

También cabe destacar que la oposición partidaria estuvo a favor de las medidas que se tomaron, dejando entrever el consenso y la buena relación entre quienes forman parte del sistema político.

Actualmente se reportaron en Uruguay 1.679 casos de infectados, 45 de muertos y 1.459 de recuperados. Estas cifras son difundidas diariamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es necesario enfatizar estas cifras, ya que, Uruguay está ubicado geográficamente al medio de dos países gigantes colmados de infectados por Covid-19, como lo son Argentina y Brasil, que en este momento tienen cifras aterradoras y se ubican dentro del top 10 en el ranking mundial de casos.

Para concluir, y para dar respuesta a la pregunta inicial ¿a qué se debe el “éxito” de Uruguay ante la pandemia?, hay que destacar el accionar y la responsabilidad social del pueblo uruguayo frente este estremecedor momento que está pasando la sociedad mundial. Asimismo, cabe distinguir el accionar del gobierno nacional, el cual trató de dejar de lado los partidismos, y enfocarse en lo que realmente amenazaba al pueblo, llevando a cabo políticas y medidas necesarias para que el Covid-19 afectara lo mínimo posible la vida de los habitantes, lo cual se pudo llevar a cabo gracias a las bases provenientes del gobierno anterior. Siendo el principal gestor de proyectos del sistema de salud y el sistema de infraestructura actual para enfrentar la pandemia.